http://www.dsalud.com/medicinaorto_numero41.htm
LAS
MICOSIS O INFECCIONES POR HONGOS
A
las infecciones producidas por hongos se las llama en general micosis. Pero,
¿sabe usted qué son los hongos? Pues se trata de organismos vivos que no son,
en puridad, ni vegetales ni animales. Se diferencian de las plantas en que no
tienen clorofila y no realizan la fotosíntesis a partir de la luz del sol por
lo que para vivir tienen que buscar su fuente de energía en ellas, en los
animales y en el propio hombre. De ahí que la mayoría sean saprófitos, es
decir, seres que viven a expensas de un huésped sin causarle daños aunque en
determinadas ocasiones -y ante condiciones apropiadas- pueden provocar
infecciones en el hombre, las conocidas micosis.
Hay
muchas clases de hongos -unas 200.000 especies en la naturaleza- pero sólo una
décima parte ha demostrado que produzcan patologías en el ser humano. Por
contraposición, otras muchas especies son aprovechables y beneficiosas para el
ser humano como es el caso de las setas o las levaduras y mohos que se añaden
al pan o a los quesos así como las que se utilizan para la obtención de
antibióticos como la penicilina o la estreptomicina.
En
este artículo pues, y dada la extensión del tema, hablaremos sólo de las
micosis más usuales y cómo desde la Naturopatía -y, particularmente, desde la
Nutrición Ortomolecular- se puede obtener resultados satisfactorios para
resolver problemas de esta índole.
Las
infecciones causadas por hongos en el ser humano se dividen normalmente en tres
grupos atendiendo al lugar y al grado de afectación:
1) Micosis
profundas. También llamadas sistémicas, en éstas los hongos invaden
vísceras como los pulmones, el bazo o el cerebro. Estos hongos son subdivididos
en dos grupos: los oportunistas -que provocan la enfermedad en sujetos
inmunodeprimidos- y los patógenos -que provocan la enfermedad en todos quienes
inhalan sus esporas cuando son trasportadas por el aire.
2) Micosis
subcutáneas. Se implantan en el tejido subcutáneo y entran por
cualquier pequeña herida, excoriación o traumatismo ya que los hongos no
disponen de medios para introducirse a través de una piel sana.
3) Micosis
superficiales. Las que afectan a la piel, pelo, uñas y mucosas.
MICOSIS
MÁS FRECUENTES
Las micosis más frecuentes son las
siguientes:
* Tiña. Puede estar localizada en el
cuerpo, la ingle, el cuero cabelludo, los pies -conocida como pie de atleta- o
las uñas -en este caso se la llama onicomicosis y es muy frecuente entre las
personas mayores.
En
todos los casos produce quemazón, picor, descamación, pérdida de cabello en la
zona afectada, etc.
El
calor, la humedad, la falta de aseo, el intercambio de utensilios con personas
infectadas, los perros y los suelos contaminados (duchas) son los que propician
el desarrollo de este tipo de infecciones. Los hongos responsables de estas
infecciones pertenecen a los géneros Trichophyton, Microsporum, Epidermophyton
* Pitiriasis versicolor. La produce el
hongo Malassezia furfur y, a diferencia de la tiña, no es contagiosa. El
aumento de la temperatura, la exposición al sol y la humedad propias del verano
facilitan su desarrollo aunque parece que también intervienen otros factores
como una mayor concentración de ácidos grasos, el aumento de la sudoración y
situaciones de inmunodepresión. Aparecen manchas en forma ovalada que pueden
alcanzar un gran tamaño y suele afectar principalmente al tronco, el cuello y
los brazos. Pueden ser de color blanco, rosa, marrón o amarillo (de ahí su
nombre). Estas lesiones suelen desaparecer poco a poco con la entrada del
invierno y aparecer al año siguiente en verano.
* Candidiasis superficial. Este término se emplea para hablar de un grupo de infecciones de la piel y mucosas producidas por especies del género Cándida. La especie que más comúnmente es aislada es la Cándida albicans. Este hongo vive en la mucosa oral, nasal, gastrointestinal y vaginal de los seres humanos.
Se necesitan ciertos factores para que se
desarrolle la infección:
a) Candidiasis oral o muguet. Es muy
habitual, sobre todo en la infancia y en las personas mayores. Aparecen en el
interior de la boca y en las comisuras de los labios. Se presentan como placas
de color blanco cremoso y adheridas a la mucosa.
b) Candidiasis vaginal. Es también muy
habitual. En la actualidad es la causa más frecuente de vaginitis, lo que podría
deberse al uso excesivo de antibióticos y al incremento en el uso de
anticonceptivos orales. Lo más llamativo es el prurito en la región
vulvar y la aparición de secreciones blanquecinas en la región vaginal donde
ésta y los labios menores aparecen muy enrojecidos. En el hombre se llama
balanitis y se adquiere por contacto con la vaginitis candidiásica. Es
importante recordar que todo lo que pica no tiene que estar causado por hongos
o por cándidas. Y que no todas las cándidas son Albicans. Por otro lado, las
especies no-albicans suelen ser las más resistentes.
También podemos encontrar otros tipos de
candidiasis que pueden afectar al oído, la piel, el esófago, el estómago y el
intestino delgado y grueso.
c) Candidiasis sistémica. Además de las infecciones superficiales el género cándida puede provocar infecciones sistémicas graves como candidiasis diseminada del tracto urinario, cardiaca, pulmonar, del sistema nervioso central, del peritoneo, hígado, bazo, vesícula biliar, ojos, etc.
Los factores que predisponen a este tipo
de candidiasis son:
-Las
prótesis cardíacas.
-las
alteraciones del sistema inmunológico (lupus, tratamiento con citotóxicos,
etc).
-Los
antibióticos.
-Las
maniobras que facilitan la entrada de las cándidas al torrente sanguíneo como
catéteres o sondas.
-Un
carcinoma o la leucemia.
-La
diabetes.
-Otros:
desnutrición, drogadicción, intervenciones quirúrgicas...
Algunos de los efectos más notables
producidos por la Cándida Albicans son los siguientes:
-Distorsionan el equilibrio de la flora intestinal provocando mal aliento, dispepsias, distensión abdominal gaseosa, estreñimiento, diarreas, síndrome de intestino irritable y prurito anal.
-Libera toxinas que reaccionan con algunos neurotransmisores como la dopamina provocando desarreglos mentales y emocionales con pérdida de memoria, cambios de humor, irritabilidad, falta de concentración, etc.
-Las
funciones hormonales quedan afectadas provocando síndrome premenstrual,
endometriosis, etc.
* Aspergilosis. Los hongos del género
Aspergillus pueden provocar diversas enfermedades, desde una reacción alérgica
hasta una enfermedad invasiva grave. Se localizan fundamentalmente en los
pulmones. Por lo general, es frecuente que aparezca en personas
inmunodeprimidas.
ALGUNAS
RECOMENDACIONES GENERALES
Existen
algunas cosas útiles que podemos hacer para prevenir el contagio por hongos,
especialmente en los casos de dermatomicosis durante el verano y en lugares
públicos:
-Para evitar el pie de atleta:
-Utilizar
calcetines de fibras naturales.
-Cambiar
diariamente de calcetines y zapatos.
-Usar
calzado con suela de cuero y materiales no sintéticos.
-Evitar
andar descalzo en lugares públicos y húmedos, como piscinas, gimnasios, duchas públicas, vestuarios, etc.
-Higiene personal en otras micosis:
-Lavar
diariamente las zonas de roce como los pliegues, que son las más predispuestas.
-No
abusar de los baños muy calientes y prolongados porque reblandecen la piel y
facilitan la penetración de los hongos.
-Desinfectar
los objetos de aseo personal contaminados, como los peines, cepillos, toallas,
etc.
-Desinfectar
los suelos de las duchas y vestuarios.
-Utilizar
ropa de fibras naturales.
RECOMENDACIONES
EN LOS CASOS DE CÁNDIDAS
Permítame que le indique qué hacer para evitar los casos de cándidas:
-Recuerde que el uso de antibióticos de forma masiva y continuada -sobre todo cuando no van acompañados de fórmulas probióticas- pueden ser los desencadenantes, por sí solos, de la candidiasis.
-Elimine de la dieta el consumo de azúcar blanco, el jarabe de arce y el azúcar integral de caña.
-Elimine las bebidas alcohólicas porque son inmunodepresoras. Además, en el caso del vino y la cerveza quedan restos de levaduras que favorecen las candidiasis.
-Tome pan sin levadura.
-Erradique de la dieta la bollería industrial.
-Evite, al menos inicialmente, la ingesta de quesos curados debido a su contenido en levaduras.
-Incluya en la dieta una ensalada diaria de vegetales frescos y germinados.
-Compruebe
la posible carencia de hierro o zinc porque puede estar asociada con una mayor
predisposición a padecer micosis.
ALIMENTOS
PERJUDICIALES
-Quesos curados. Conviene evitarlos ya que para fabricar muchos de ellos se utilizan levaduras y hongos.
-Bebidas alcohólicas. Son depresoras del sistema inmunitario. Deben evitarse -sobre todo las personas afectadas de enfermedades del sistema inmune- ya que pueden favorecer la aparición de micosis.
-Azúcar blanco. Es el alimento perfecto para las levaduras.
-Pan. Debe evitarse. En el mercado se puede adquirir pan integral sin levadura. Inicialmente también deben evitarse las pastas.
-Bollería. Contiene azúcares y levaduras.
-Grasa. Afecta de forma negativa al buen estado del sistema inmunitario.
-Productos
fermentados, leche, frutas dulces, frutas desecadas, vinagre y pescados
ahumados. Todos ellos son alimentos contraindicados en las infecciones por
cándidas.
ALIMENTOS
ADECUADOS
Yogures "bio". Las bacterias "amigas" de los yogures "bio" reequilibran la flora intestinal impidiendo la proliferación de otros microorganismos. En los casos de cándidas están especialmente indicados, tanto para su ingesta -en los casos de cándidas bucal, intestinal o anal- como en los casos de cándidas vaginal -en cuyo caso se puede aportar a la mucosa mediante irrigaciones vaginales.
-Ajo. Es el gran enemigo de las micosis debido a su contenido en esencias sulfuradas, con difusión muy rápida por el organismo. Tienen un gran poder antimicótico. Se puede utilizar de muy diversas formas: irrigaciones vaginales, tinturas, maceraciones o, simplemente, ingiriéndolo.
-Verduras. Por su contenido en betacarotenos ya que refuerzan el poder del sistema inmunitario y, además, repararan y mantienen en buen estado las mucosas.
-Semillas de calabaza. Por su riqueza en zinc, un mineral indispensable si se pretende mantener en buen estado el sistema inmunológico.
-Jengibre, canela, tomillo y romero. Son muy adecuados como condimento ya que contienen agentes antimicóticos muy eficaces.
-Fibra.
Es muy importante porque sirve de alimento a los microorganismos de las paredes
intestinales por lo que una dieta con fibra significa una flora intestinal sana
que mejora además la respuesta inmunológica.
COMPLEMENTOS
Carotenoides. Además de fortalecer el
sistema inmunológico, esta sustancia tiene la capacidad de restaurar los
tejidos dañados de las mucosas por las micosis.
VITAMINA B6. Favorece el aumento del
número de células T de nuestro sistema inmunológico y ayuda a mantener el
equilibrio de las hormonas femeninas que podrían estar alteradas en los casos
de micosis por Cándida álbicans. Además, este hongo impide que la vitamina B6
se convierta en el cuerpo en su forma activa por lo que se necesitarán tomar
suplementos.
Vitamina C. Es una sustancia
indispensable siempre que nos enfrentemos a infecciones.
Zinc. Su ingesta está indicada en los
casos de inmunodepresión. Además, tiene efecto cicatrizante.
Ácido fólico. Es muy importante porque
las células del tracto digestivo necesitan de esta sustancia para reproducirse
y estar en perfectas condiciones.
Hierro. Su deficiencia puede provocar
la aparición de candidiasis.
Ácido caprílico. Es un ácido graso
natural que actúa como eficaz antifúngico.
Ácido pantoténico. Además de ser un
potente agente desintoxicante evita la proliferación de hongos y levaduras
porque ayuda al hígado a descomponer una sustancia tóxica producida por la
Cándida álbicans llamada acetaldehído, responsable de la confusión mental
asociada a la candidiasis.
(Este
artículo tiene carácter orientativo y no debe utilizarse como tratamiento ante
las alteraciones que se describen. Corresponde al especialista hacer el
diagnóstico y emplear el tratamiento adecuado a cada caso).
José
Ramón Llorente
Presidente
de la "Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular".