Micosis en el Hospital Universitario del Valle,
1980-1992
Dra. Luz Angela Castro, Bact.1, Luz Angela
González de Polanía, MSc2
1. Bacterióloga, Sección Micología,
Laboratorio Clínico, Hospital Universitario del Valle, Cali, Colombia.
2. Profesora Titular, Departamento
Laboratorio Clínico, Facultad de Salud, Universidad del Valle, Cali, Colombia.
RESUMEN
Se analizó la experiencia de 13 años
(1980-1992) en el diagnóstico de las distintas micosis en el Laboratorio de
Micología del Hospital Universitario del Valle, Cali, Colombia. Se consideraron
la frecuencia de las diversas micosis, los agentes etiológicos más comunes, los
factores predisponentes y los métodos de diagnóstico por el laboratorio. El
aumento en el número de especímenes clínicos procesados en los últimos l3 años,
evidencia la concientización médica acerca de la importancia y frecuencia de
las micosis. La candidiasis fue la entidad clínica más frecuente. Candida
albicans se identificó en 34.8% de los casos. Los aislamientos de hongos
oportunistas más comunes después de Candida fueron: Trichosporon sp., 7.9%;
Aspergillus sp., 7.7%; y Cryptococcus neoformans, 3.1% entre otros. Las
diversas alteraciones que sufre el sistema inmune del individuo, así como el
empleo en la actualidad de nuevas tecnologías para conservar y mejorar la
calidad de vida, facilitan el desarrollo de infecciones por microorganismos
oportunistas (hongos). Trichophyton rubrum fue el dermatofito más común (6.3%),
seguido por T. mentagrophytes, (3.9%). En este estudio las micosis subcutáneas
fueron las más escasas. Se hace énfasis en la importancia de un diagnóstico
presuntivo que oriente tanto la selección correcta del sitio para la toma de la
muestra clínica más adecuada como la elección de los mejores procedimientos
(examen directo y cultivo) que garanticen la eficiencia en el diagnóstico por
el laboratorio clínico de estas entidades. Tales consideraciones brindan una
mayor certeza en el diagnóstico específico de las micosis.
Palabras claves: Micosis. Frecuencia. Métodos diagnósticos.
Agentes etiológicos.
Colombia
Médica 1995; 26: 150-53
Históricamente los hongos se han considerado
como la causa de infecciones de relativa significancia; sin embargo, en los
últimos años se ha visto un aumento importante de las enfermedades que causan1.
Esta mayor prevalencia de micosis es favorecida al modificarse alguna función
fisiológica del individuo. De allí que los avances médicos en los campos de
transplantes de órganos, quimioterapias, uso de anticonceptivos orales,
cirugías reconstructivas etc, se suelen acompañar de un riesgo más amplio de
infecciones micóticas severas.
La aparición del nuevo flagelo de la
humanidad, el SIDA, también se asocia con una mayor frecuencia de infecciones
micóticas (alrededor de 60% de los casos) que invaden el organismo, incapaz de
defenderse por la disfunción que el virus del SIDA ocasiona en los mecanismos
de protección inmunológica1.
Según su localización, las micosis se clasifican
en 4 grandes grupos: superficiales (cutáneas), subcutáneas, sistémicas y
oportunistas. Las subcutáneas y las sistémicas también se pueden agrupar en las
micosis profundas2.
En la revisión de la literatura colombiana
casi todas las publicaciones se refieren en particular a ciertas micosis
específicas, a su diagnóstico o a la terapia antimicótica. Sin embargo, los
informes nacionales al respecto son escasos3. Por ello el propósito
del presente trabajo es dar a conocer los resultados de 13 años (1980-1992) de
experiencia en el diagnóstico de las distintas micosis en el Hospital
Universitario del Valle (HUV), Cali, Colombia, para lo cual se presentan la
frecuencia de las diversas micosis diagnosticadas en el HUV, los agentes
etiológicos, y los métodos de diagnóstico por el laboratorio. Además, se
muestra la demanda de este importante servicio de laboratorio, con el aumento
en el número de especímenes clínicos con diagnóstico presuntivo de micosis
procesados en los últimos 13 años (1980-1992).
MATERIALES Y METODOS
Se revisaron los libros de registro para las
muestras del Laboratorio de Micología del HUV, entre 1980 y 1992. Se procesaron
21,062 especímenes clínicos con diagnóstico presuntivo de micosis, a los que se
les practicó examen directo y/o cultivo para hongos. Además, 3,044 sueros se
sometieron a inmunodifusión para micosis profundas como histoplasmosis,
paracoccidioidomicosis y 1,391 sueros para aspergilosis, respectivamente.
Procedencia de los pacientes. Aunque el
Laboratorio de Micología, presta sus servicios sobre todo al HUV, también
atiende enfermos remitidos por médicos particulares, de los hospitales
regionales y de los centros de salud de Cali.
Obtención de las muestras. A la Sección de
Micología llegan pacientes que remiten los médicos para la toma de la muestra
clínica de piel, pelo y uñas o el espécimen clínico de acuerdo con el tipo de
micosis que se sospecha. Al material anatomopatológico se le realizan 2
procedimientos básicos para confirmar o descartar la naturaleza micótica de la
enfermedad.
Exámenes
micológicos
1. El examen directo del espécimen con KOH
más tinta azul-negra. En ocasiones es necesario buscar el hongo en frotis
teñidos con coloraciones especiales.
2. Los cultivos en medios de Sabouraud
dextrosa con cicloheximida y antibióticos (Mycosel BBL), Sabouraud dextrosa al
2% (Merck), BHI más sangre (Oxoid), para el aislamiento de los hongos patógenos
y saprófitos oportunistas4.
Los medios de cultivo se guardan a
temperatura ambiente de 1 a 4 semanas con lecturas periódicas cada 5 a 8 días.
En los cultivos donde se observa un crecimiento significante durante las
revisiones, se identifica el hongo con base en los estudios macroscópico y
microscópico de las colonias4.
Una de las técnicas para diagnóstico
inmunológico es la inmunodifusión doble (IDD) en agar a partir del suero del
paciente. Este método es útil en el diagnóstico y pronóstico de enfermedades
micóticas profundas como histoplasmosis, paracoccidioidomicosis y aspergilosis5.
RESULTADOS
En el período entre 1980 y 1992 se procesaron
en el Laboratorio de Micología del HUV 21,062 especímenes clínicos; de ellos,
3,380 (16%) fueron positivos por examen directo y/o cultivo.
La mayor utilización del laboratorio provino
de los distintos servicios del HUV. Dentro de estos servicios se incluyen las
diferentes salas de hospitalización, consulta externa en sus diversas
especialidades, el servicio médico de los empleados (SMI), servicio de
urgencias y pensionados. También solicitaron la ayuda del Laboratorio de
Micología varios centros de salud, así como personas particulares, el Servicio
Médico Universitario (SMU), otros hospitales del municipio de Cali y algunos
hospitales regionales.
La Figura 1 ilustra el número de especímenes
clínicos procesados por año. Hasta 1988 se observa una fluctuación sin cambios
significantes. A partir de 1989, se presenta un número mayor de muestras
procesadas y el aumento muestra una tendencia ascendente; 1991 fue el año en
que se hicieron más cultivos y/o exámenes directos.

Figura 1. Número de muestras procesadas por
año (1980-1992)
La Figura 2 compara la frecuencia de las
micosis diagnosticadas en el HUV en el primer informe3 entre 1968 y
1979 con la que se encontró en el presente trabajo de 1980 a 1992.

En las micosis cutáneas los hongos más
frecuentes fueron: Trichophyton rubrum, 177 (6.3%) aislamientos; seguido por T.
mentagrophytes, 108 (3.9%); Microsporum canis, 42 (1.5%); Epidermophyton
floccosum, 37 (1.3%); T. tonsurans, 9 (0.3%); y Malassezia furfur, 69 (3.6%),
entre otros.
La esporotricosis fue la micosis subcutánea
más frecuente en su grupo, su agente etiológico Sporothrix schenckii se aisló
en 41 (1.5%) casos. Los agentes etiológicos de las micosis profundas,
Histoplasma capsulatum y Paracoccidioides brasiliensis se aislaron en 12 casos
(0.6%), respectivamente.
Los hongos oportunistas que se aislaron con
criterio significante fueron: Candida albicans, 973 (34.8%) casos; Candida sp,
475 (17%); Trichosporon sp, 221 (7.9%); Cryptococcus neoformans, 87 (3.1%);
Fusarium solanii, 85 (3%); y Aspergillus fumigatus, 83 (3%) casos, entre otros.
Con respecto a los casos diagnosticados por
la IDD en individuos cuyos sueros fueron positivos para las micosis profundas
se encontró que en la paracoccidioidomicosis de 3,044 sueros procesados, 63
(2.1%) fueron positivos. En la histoplasmosis de 3,044 sueros, 56 (1.8%)
resultaron positivos. En el caso de la aspergilosis pulmonar se trabajaron
1,931 sueros, y 40 (2.1%) se encontraron positivos.
DISCUSION
Al revisar la literatura colombiana se
encuentra que los informes relacionados con el presente análisis son escasos en
el país6. Polanía & Greer3 publicaron un artículo
sobre las micosis diagnosticadas en el Laboratorio de Micología del HUV en
1981. No se encontraron publicaciones posteriores a este estudio donde se
consideren los propósitos del trabajo actual; de ahí la importancia de informar
los resultados de 13 años (1980-1992) de experiencia acumulada en el
diagnóstico de las micosis en el HUV.
Al analizar la frecuencia de las distintas
micosis (Figura 2), se observa que la candidiasis con sus múltiples manifestaciones
clínicas, es aún la entidad más común en el área de influencia del HUV. Estos
resultados coinciden con publicaciones extranjeras que consideran a la
candidiasis como una de las afecciones nosocomiales más frecuentes e
importantes de esta década7,8.
En el estudio se encontró un ligero aumento
de las micosis oportunistas, a diferencia del trabajo de Polanía & Greer3
(Figura 2) donde, en la misma institución, estas entidades presentaron menos
casos. Ello es comprensible si se tiene presente que en los últimos años, los
avances tecnológicos, los esfuerzos de la ciencia por conservar y mejorar la
calidad de vida y la aparición de enfermedades inmunosupresoras como el SIDA,
facilitan el desarrollo de estas infecciones oportunistas7,9. Se
observa también que las micosis subcutáneas fueron las menos frecuentes.
Con respecto a los agentes etiológicos se
pudo ver que Candida albicans fue el hongo más aislado (34.8%); esta levadura
como parte de la flora normal del ser humano, aprovecha la alteración en las defensas
inmunitarias del individuo para causar enfermedad.
Los hongos oportunistas más aislados después
de Candida fueron: Trichosporon sp., (7.9%); Aspergillus sp., (7.7%); y
Cryptococcus neoformans, (3.1%). Este último se informó en su mayoría en
pacientes VIH positivos, a partir de especímenes clínicos como líquido
cefalorraquídeo (LCR) y sangre.
Trichophyton rubrum, fue el dermatofito más
común (6.3%), seguido por T. mentagrophytes (3.8%). Estos resultados coinciden
con otros estudios colombianos10-15, en el sentido que ambas
especies son las que se aíslan con más frecuencia en el país.
En la confirmación del diagnóstico por el
laboratorio de las distintas micosis es importante el diagnóstico presuntivo
del clínico para facilitar la elección de los procedimientos micológicos más
adecuados.
La combinación del examen directo y el
cultivo así como los procedimientos inmunológicos en los casos que así lo
requieran, ofrecen una mayor certeza en el diagnóstico específico de estas
enfermedades.
A fin de confirmar el diagnóstico también es
importante la selección correcta de los sitios para la toma de las muestras
clínicas adecuadas.
El aumento que aparece en este estudio con
respecto al número de especímenes clínicos procesados en el Laboratorio de
Micología del HUV, evidencia la concientización de los médicos sobre la
existencia de las micosis como un problema más de salud en la comunidad.
Se alerta al clínico para que, consciente de
la frecuencia de las micosis, se tengan en cuenta dentro del diagnóstico
presuntivo en la valoración inicial del enfermo. El diagnóstico precoz de las
micosis, así como un tratamiento específico, mejoraría el pronóstico de estas
enfermedades.
SUMMARY
This paper presents
the experience of 13 years (1980-1992) in the diagnosis of mycoses by the
Mycology Laboratory of the Hospital Universitario del Valle (HUV) in Cali,
Colombia. The data show the frequency of distinct mycoses, the most common
etiologic agents, the factors that predispose and methods of laboratory
diagnosis. The increased number of samples processed in the last 13 years,
offered the awareness of physicians about the importance and frequency of
mycoses. Candidiasis was the most frequent mycosis. Candida albicans, was
identified on 34.8% of the cases. The more frequently isolated opportunistic
fungi after Candida were: Trichosporon sp., 7.9%; Aspergillus sp., 7.7%; and
Cryptococcus neoformans, 3.1% among others. Several changes that affected the
host immunological system, as well as the development of technological advances
for a longer and better life made possible the development of infections by
different opportunistic fungi. Trichophyton rubrum was the most common
dermatophyte 6.3%, followed by T. mentagrophytes 3.9%. In this investigation
the subcutaneous mycoses were the least frequent. For laboratory diagnosis of
mycotic diseases the presumptive diagnosis is important to select the site for
obtaining the samples as well as the appropriate choice of methods (direct
study and culture). These considerations provide certainty in the specific
diagnosis of the mycoses.
REFERENCIAS
1. San Blas G. La micología, cenicienta de la
microbiología. Interciencia 1988; 3: 62.
2. Arenas R. Micología médica ilustrada.
México, Interamericana, S.A., 1993.
3. Polanía LAG de, Greer DL. Micosis en el
HUV, Cali, Colombia. Colombia Med 1981; 12: 98-103.
4. Rippon JW. Medical
mycology. The pathogenic fungi and the pathogenic Actinomycetes. Philadelphia, WB Saunders Co, 3rd ed., 1988.
5. Pumarola A, Rodríguez A, García JA,
Piedrola G. Microbiología y parasitología médica. Barcelona, Salvat
Editores S.A., 2ª ed., 1982, p. 741.
6. Restrepo A, Calle
G, Sánchez J, Correa A. A review of medical mycology in Colombia, South
America, including presentation of 309 original cases of various mycoses. Mycopathol
Mycol Applic 1962; 17: 93-110.
7. Pfaller, MA,
Cabezado I, Buschelman B, et al. Value of the Hybrytech ICON Candida assay in
the diagnosis of invasive candidiasis in high-risk patients. Diagn Microbiol
Infectol Dis 1993; 16: 53-60.
8. Voss A, Hollis RJ,
Pfaller MA, Wenzel RP, Doebbeling BN. Investigation of the sequence of
colonization and candidemia in nonneutropenic patients. J Clin Microbiol 1994; 32: 975-80.
9. Tag CM, Cohen J.
Diagnosing fungal infections in immunocompromised host. J Clin Pathol 1992; 45: 1-5.
10. Santamaría L, Vélez H, Guzmán G.
Dermatomicosis: análisis retrospectivo de 2,336 pacientes 1976-1980. Acta Med
Col 1982; 7: 453-59.
11. Escobar ML, Santamaría L, Díaz F.
Dermatomicosis: experiencia en 1984 incluyendo casos de etiología mixta y por
mohos ambientales. Acta Med Col 1986; 11: 8-13.
12. Escobar ML, Guzmán G, Orozco B, et al.
Dermatomicosis en areneros de Medellín. Acta Med Col 1988; 13: 22-8.
13. Escobar ML, Vélez H, Santamaría L, et al.
Dermatomicosis y onicomicosis en estudiantes de una escuela de policía. Iatreia
1989; 2: 29-36.
14. Escobar ML, Ortega MC. Dermatomicosis:
análisis de 1,044 lesiones diagnosticadas en 1988-1989. Iatreia 1990; 3: 80-4.
15. Escobar ML, Ortega MC, Muñoz V, et al.
Dermatomicosis en deportistas. Iatreia 1992; 5: 23-7.