Padece usted de Fatiga Crónica?

 

Millones de personas en la sociedad contemporánea sufren de fatiga crónica y cansancio. De hecho, la fatiga y el cansancio son los síntomas más comunes en el consultorio del médico general (24% de todas las consultas). El grado de fatiga varía en el rango de aquellos que se sienten cansados o con falta de energía, a quienes la fatiga los incapacita para sus labores cotidianas.

 

El síndrome de fatiga crónica y el cansancio constante son dos entidades completamente diferentes. El síndrome de fatiga crónica es una enfermedad real, que causa mucho sufrimiento e incapacidad. Pero solo afecta al 5% de las personas que aquejan fatiga.

 

Según la conferencia de Vancouver en 1994 (Fatiga Crónica) los criterios requeridos para realizar el diagnóstico de Síndrome de Fatiga Crónica son los siguientes:

 

A) Fatiga severa que no se alivia con el descanso, que puede causar incapacidad y tiene un inicio identificable (no es cansancio de toda la vida).

 

B) Cuatro o más de los siguientes síntomas.

 

1-Problemas de memoria o concentración

2-Dolor de garganta

3-Ganglios linfáticos sensibles

4-Artralgia o dolor articular

5-Mialgia o dolor muscular

6-Dolor de cabeza

7-Sueño que no los hace descansar

8- Malestar después de esfuerzos

 

C) Se excluirán del diagnóstico las personas que están siendo tratadas por alguna enfermedad como depresión, obesidad, así como cualquier otra enfermedad crónica.

 

Revisando todos estos puntos, el lector concluirá que no todas las personas que presentan fatiga, presentan los síntomas necesarios para diagnosticar el Síndrome de Fatiga Crónica.

 

La fatiga o cansancio pueden ser producidos por:

 

La producción de energía en el organismo es un proceso bioquímico producido dentro de cada célula, en una organella llamada mitocondria. Esa energía se producirá a partir de las proteínas, carbohidratos y grasa pero para poder realizar este proceso, se necesitan las vitaminas y los minerales, sin éstos, aunque el organismo disponga de la materia prima que serían las proteínas, grasa y carbohidratos, la energía no se puede producir y tendremos como consecuencia baja energía y fatiga.

 

Nuestro motor para la producción de energía es el músculo y esto por una sencilla razón. El músculo contiene la mayor cantidad de estas organellas llamadas mitocondrias que es de donde obtenemos la energía. Si tenemos más masa muscular, podremos producir más energía. Si usted tiene más grasa que músculo, podemos comparar esto a un auto con un motor mas pequeño (músculo) y con más gasolina (grasa) que quemar.

 

Cuando se pierde peso la persona tiene que tener una adecuada nutrición, ya que estas toxinas acumuladas serán liberadas a la sangre al quemar la grasa.

 

Pareciera una contradicción, pero no hay duda que el ejercicio mejorará los síntomas de fatiga. El aumento de la masa muscular, la mejoría en la oxigenación de las células, promueve la eliminación de toxinas a través del sudor, mueve los desechos metabólicos a través del sistema linfático, estimula el sistema inmune, mejora la memoria y sobre todo quema grasa.

 

Hay algunos tratamientos que pueden eventualmente producir fatiga o cansancio como por ejemplo algunos medicamentos utilizados para tratar enfermos con presión alta, como diuréticos, que nos hacen perder potasio. Algunos medicamentos usados para la acidez estomacal y las úlceras, pueden producir deficiencia de vitamina B12. 

 

Es importante obtener la información necesaria con su médico para saber que efectos secundarios pueden tener los medicamentos recomendados. Se puede mejorar la alimentación o agregar a esta un suplemento nutricional para evitar la deficiencia de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales producidos por los medicamentos. 

 

Es necesario que el médico cuando estudie estos casos, tome en cuenta la nutrición y los factores ambientales que pueden ser la causa de cansancio crónico en un paciente, ya que estos dos factores tienen efecto directo en la producción de energía.

 

No hay un solo tratamiento para la fatiga crónica, dado que los casos hay que estudiarlos en forma individual. Lo más importante es un diagnóstico acertado, para tomar las medidas necesarias como detoxificación, ejercicio, nutrición, disminución del stress o todas juntas.