ALERGIAS Y SALUD INTESTINAL
Autor: Isabel F. del Castillo
Autora de “La Revolución del Nacimiento” (Editorial
Edaf)
http://www.holistika.net
¿CUÁNDO SE PRODUCE
UNA DIGESTIÓN INCOMPLETA DE LAS PROTEÍNAS?
- Deficiencia enzimática.. Hay
individuos que no segregan suficientes enzimas digestivas para el tipo de dieta
que toman. Si la insuficiencia es ligera, quizá puede ayudarse a la digestión
tomando plantas estimulantes de las secreciones digestivas, o tomando alimentos
muy enzimáticos (como el Miso que es un fermento de soja). En caso de
insuficiencia más severa, puede ser de ayuda tomar algún preparado enzimático.
-
Insuficiente masticación. Una masticación
insuficiente hace que la superficie expuesta a las enzimas digestivas sea más
reducida, dificultando su correcta digestión. Eso es especialmente frecuente en
el caso de la carne, difícil de triturar completamente. Esto dará lugar a un
mayor grado de putrefacción de las heces.
-
Proteínas de la leche. La
proteína de la leche (caseína) es difícil de digerir para los adultos. La
caseína inicia su digestión en el estómago, por la acción de la renina
gástrica, enzima cuya secreción disminuye con la edad, tornándose insuficiente
en muchos casos. Por otra parte, la leche neutraliza la acidez gástrica, lo que
dificulta aún más su digestión.
- Respuesta alérgica ligada a los grupos sanguíneos. Un dato
a tener en cuenta es el que propone Peter D'Adamo, autor de "Los grupos
sanguíneos y la alimentación", según el cual el organismo puede reaccionar
ante determinadas lectinas presentes en los alimentos, en función de su grupo
sanguíneo. Merece la pena experimentar, especialmente con aquellos alimentos de
consumo muy frecuente, como es el caso de los cereales (pan, etc.). Los
individuos del grupo 0 serían, en principio, los que más tendencia tendrían a
padecer trastornos de colon.
¿QUÉ
FACTORES INFLUYEN EN EL ESTADO DE LA MUCOSA INTESTINAL?
- La
hiperpermeabilidad intestinal ocurre cuando las paredes intestinales se
inflaman, son atacadas por sustancias dañinas fruto de una excesiva
putrefacción intestinal, o cuando la dieta es insuficiente en sustancias protectoras.
Aumentan la permeabilidad intestinal:
-
- Exceso
de grasas animales. Las grasas saturadas animales, incluida la mantequilla,
contienen ácido butírico, que degrada la vitamina F (ácidos grasos
poliinsaturados) y actúa como permeabilizante de la pared intestinal. Además,
el exceso de grasas, fritos, etc. puede provocar una excesiva secreción de
bilis, que dañe la pared intestinal.
- Exceso de proteína animal. Los
alimentos animales se pudren, los vegetales fermentan. Las bacterias ayudan a
completar la descomposición de los alimentos en la parte media del intestino
delgado. La población de nuestra flora intestinal es 10 veces superior al
número de células de nuestro cuerpo, lo que da idea de su importancia. Esto
influye en la calidad de la flora intestinal. Una dieta con abundantes
alimentos vegetales: verduras, cereales integrales, legumbres, algas… promueven
el desarrollo de bacterias intestinales beneficiosas: Lactobacilus acidofilus,
y Bifidus, que además ayudan a mantener a raya la población de bacterias como
Escherichia Coli, y de hongos como las Cándidas. Estas últimas son favorecidas
por un exceso de alimentos cárnicos, y cuando su población aumenta, pueden
causar daños en la mucosa intestinal. Es conocido el hecho de que a mayor
consumo de carnes, mayor la probabilidad de padecer cáncer de colon.
-
Algunos medicamentos: los
antibióticos, que dañan la flora intestinal beneficiosa, las aspirinas, que son
corrosivas para la mucosa digestiva (por eso no deben tomarse con el estómago
vacío), las drogas esteroideas. Los aditivos alimentarios pueden tener muy
variados efectos sobre la mucosa.
- Son irritantes de la mucosa intestinal el café, el cacao,
el alcohol, el tabaco, el azúcar, algunasn especias. Hay muchas personas que
son estreñidas pero no lo saben, porque el café y/o la leche que consumen les
produce heces blandas. Ambos acontecimientos pueden contrarrestarse, dando una
apariencia de normalidad… y ponerse de manifiesto el día que no toman café.
- Intolerancias alimentarias, que causan fermentación de
aquellos nutrientes que no pueden digerirse correctamente (lactosa, gluten,
caseína, etc.), cuyos subproductos (entre otros alcohol) irritan la mucosa.
- Insuficiente aporte de ácidos grasos poliinsaturados
(omega-3 y omega-6), que confieren elasticidad y adaptabilidad a las membranas
de las células intestinales, lo que también influye en el grado de
permeabilidad de la mucosa. Dada la rapidez con que ésta se regenera, es
necesario un aporte diario de estos nutrientes. Los omega-3 son especialmente
interesantes por ser precursores de las prostaglandinas de la serie 3, que
intervienen controlando las inflamaciones.
- Insuficiente aporte de carotenos y/o vitamina A, esenciales
para preservar el buen estado de piel y mucosas; vitamina E, antioxidante de
las grasas y por tanto protector de las membranas celulares; y vitamina C,
antioxidante y necesaria para el mantenimiento del tejido conjuntivo.
- La
insuficiencia de elementos estructurales y protectores debilitan la membrana de
las células de la mucosa, volviéndola frágil y poco eficaz en su labor de
filtro.
¿ALERGIAS E INTOLERANCIAS?
Hay que distinguir las alergias alimentarias, con
participación del sistema inmunitario, de las intolerancias, es decir,
dificultad para digerir algún alimento en especial, como ocurre en la
intolerancia a la lactosa. En este caso los síntomas son digestivos (hinchazón
abdominal, diarrea, gases). Si bien es cierto que una intolerancia puede
contribuir a una alergia, en la medida en que puede irritar e inflamar el
intestino.
Los alérgenos más frecuentes son los lácteos, trigo, chocolate, mariscos,
huevos.
¿EFECTOS A DISTANCIA?
Si
molestos son los trastornos locales que pueden causar estas alergias
alimentarias (gases, hinchazón abdominal, eructos, diarrea…), no hay que desdeñar
el papel que pueden desempeñas en trastornos inflamatorios más generales, los
cuales puede agravar debido a:
- Una
sobrecarga del sistema inmunitario, que tiene que hacer frente diariamente a
una irrupción de antígenos procedentes de la alimentación.
- Una mayor
filtración de sustancias dañinas a través del intestino hiperpermeable, con la
consiguiente sobrecarga hepática y sistémica.
- Todo esto
nos ayuda a entender de qué manera un problema aparentemente local
(intestinal), puede tener, sin embargo, repercusiones generales. También nos da
la esperanza de que mejorar nuestro terreno a través de la alimentación puede
contribuir a mejorar el pronóstico de tan incómodos trastornos.

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