CANDIDIASIS CRÓNICA por Cala H. Cervera (nutricionista ortomolecular)
Extraído del libro La Nutrición Ortomolecular de Cala H. Cervera,
editorial RobinBook.
¿Sufres de síntomas crónicos inexplicables
como cansancio, molestias intestinales, migrañas, dolores musculares, alergias…?
¿Las pruebas y analíticas médicas que te han hecho no revelan nada? ¿Te han
dicho que tus síntomas son fruto de la ansiedad, del estrés o de la depresión
que "supuestamente" padeces? Si es así, es probable que, al igual
que muchas otras personas, tal vez sufras de candidiasis crónica.
A pesar de que la candidiasis crónica
fue reconocida en EE.UU. al principio de los años ochenta a través del trabajo
de Orion Truss y William Crook, ni el público ni la profesión médica tenían,
entonces, una idea de la magnitud del problema. Hoy en día, después de años
de investigación y estudio, el tema de la candidiasis sigue siendo ignorado
por muchos profesionales de la salud. De hecho, ha sido severa e injustamente
criticada por muchos médicos alópatas, e incluso por terapeutas de medicina
natural. Se critica y dice de ella que es una enfermedad de moda por el hecho
de que es diagnosticada y evaluada demasiado a menudo, a pesar de que las
pruebas de laboratorio para su diagnóstico suelen resultar negativas.
Sin embargo, no podemos negar que
esta enfermedad es un mal de nuestro tiempo. Es un desequilibrio fruto de
nuestro estilo de vida moderno: jamás hemos tenido tanta abundancia de comida
y, a la vez, hemos estado tan desnutridos como hoy en día, y jamás hemos tomado
tantos antibióticos, hormonas sexuales sintéticas (a través de fármacos
y de la carne que comemos) y cortisona como en la actualidad. Precisamente,
estos factores (que veremos más adelante) son algunos de los más importantes
en el desarrollo de este desequilibrio.
Cuando hablamos de candidiasis es
de vital importancia diferenciar entre dos grandes grupos de personas que
la sufren:
Por un lado, está el grupo de aquellos
pacientes que han sido diagnosticados. Éstos incluyen, principalmente, personas
con cándidas vaginales y/u orales; las que sufren de enfermedades inmunodepresoras;
las que están recibiendo quimioterapia; y las que sufren de diabetes. En estos
casos, la manifestación candidiásica es muy clara. Sin embargo, los tratamientos
médicos únicamente se encargan de "calmar" los síntomas, pero no
de resolver el problema. Esto hace que los síntomas vuelvan a aparecer intermitentemente,
tal vez de por vida.
Por otro lado, está el grupo de personas
no diagnosticadas, que suele ser la mayoría de las que sufren de candidiasis
crónica. Este grupo se caracteriza por presentar una sintomatología muy extensa,
confusa, cíclica y recurrente, pero, sin embargo, las analíticas y pruebas
de laboratorio suelen ser normales. Estas personas pueden llevar una vida
relativamente normal, a pesar de que siempre se sienten por debajo de sus
posibilidades. Debido a esta falta de diagnóstico, y, por consiguiente, a
la ausencia de tratamiento, la candidiasis suele hacerse crónica.
¿QUÉ ES LA CANDIDIASIS?
La candidiasis es una infección causada
por una levadura de la familia de las Cándidas. Existen unas 150 especies
de cándidas distintas, por ejemplo, la Candida Kruse, Candida Glabrata, Candida
Tropicalis, Candida Parapsilosis etc. Sin embargo, la más común en nuestro
organismo es la Cándida Albicans.
Las levaduras están presentes en
todos nosotros poco después de nacer y viven en armonía con nosotros. Se encuentran
en la piel, aparato digestivo y genitourinario. Su función es absorber cierta
cantidad de metales pesados para que no entren en la sangre, nos ayudan
a degradar restos de carbohidratos mal digeridos, y junto con las bacterias
mantienen nuestro equilibrio intestinal y el pH.
La flora intestinal y vaginal junto
con el sistema inmunitario nos ayudan a mantener estas levaduras bajo control.
Sin embargo, existen una serie de
factores que pueden deprimirnos el sistema inmunitario y desequilibrar la
flora intestinal, causando el crecimiento excesivo de estas levaduras y, por
consiguiente, la enfermedad.
Estos factores son:
Exceso de azúcar o carbohidratos
refinados: Éstos son el alimento principal
de las cándidas. A parte de alimentarlas directamente, los azúcar y
harinas refinadas aumentan los niveles de glucosa en la sangre, a través de
la cual, también podemos alimentarlas.
Consumo habitual de agua del grifo: El cloro destruye la flora intestinal, y el flúor deprime el sistema
inmunitario.
Uso de antibióticos, cortisona y
hormonas sexuales sintéticas: Los antibióticos
destruyen la flora intestinal bacteriana, pero no las cándidas. Esto hace
que puedan crecer sin ningún microorganismo que las controle. Por otro lado,
la cortisona deprime el sistema inmunitario, y las hormonas sintéticas, entre
otros daños, destruyen ciertos nutrientes (como la vitamina B6) vitales para
la salud del sistema inmunitario.
Embarazo: Durante este etapa los niveles de progesterona aumentan, induciendo
a las glándulas endometriales a producir glucógeno, lo cual favorece el crecimiento
de las Candidas vaginales. Por otro lado, unos niveles altos de progesterona
pueden provocar resistencia a la insulina, causando un exceso de glucosa en
la sangre y favoreciendo el crecimiento de las cándidas.
Estrés continuo: Un exceso de cortisol deprime el sistema inmunitario, aumenta los niveles
de glucosa y destruye la flora bacteriana intestinal.
Disminución de las secreciones digestivas: La falta de ácido clorhídrico y
de enzimas digestivas impide la correcta digestión de los alimentos, produciendo
fermentación y putrefacción intestinal. Esto genera sustancias irritantes
para la mucosa intestinal, favoreciendo el desequilibrio de la flora intestinal
y el crecimiento de las cándidas.
Falta de nutrientes: Necesitamos una gran cantidad de nutrientes necesarios para mantener
el sistema inmunitario sano, regular las hormonas, mantener una producción
sana de secreciones digestivas y regular la glucosa, factores todos de vital
importancia para el control de las cándidas. Cuando sufrimos desnutrición,
las cándidas tienen más oportunidad de crecer.
SÍNTOMAS
Los síntomas de la candidiasis son
muchos y pueden ser muy variados. Es muy importante saber porqué la candidiasis
puede producir estos síntomas para entender mejor este desequilibrio. Existen
muchas personas con candidiasis que no han sido diagnosticadas y, en cambio,
son tratadas como pacientes hipocondríacos, deprimidos y/o ansiosos. Desafortunamente,
estas personas están tomando Prozac, Seroxat o ansiolíticos, en vez de seguir
un tratamiento para la candidiasis. Parte de esto, es debido a que, normalmente,
la candidiasis se relaciona únicamente a los síntomas propios y localizados
que crea la infección. Por ejemplo, en general con la candidiasis vaginal
sólo se contemplan los síntomas localizados en la vagina; con una candidiasis
oral, se presta atención únicamente a los síntomas propiamente de la boca...
y los tratamientos son locales. Sin embargo, la candidiasis hay que analizarla
en su conjunto, hay que ir más allá de su manifestación localizada
Un punto muy importante
que normalmente suele ser ignorado a la hora de diagnosticar y tratar la candidiasis,
es que su origen suele ser intestinal, aún cuando estemos contemplando una
candidiasis vaginal.
Cuando la candidiasis prolifera en
el intestino puede cambiar su anatomía y fisiología. Esto quiere decir que
puede dejar de ser una levadura y convertirse en un micelio micótico. Se sabe
que las cándidas son organismos dimórficos y pueden existir en estas dos formas.
En su estado de levadura no es invasiva, mientras que en estado micótico produce
rizoides (o raíces muy largas) altamente invasivas que pueden penetrar en
la mucosa. Esto puede causar una excesiva permeabilidad de la mucosa intestinal,
permitiendo la introducción a la sangre de sustancias (toxinas, proteínas
mal digeridas, etc) que pueden actuar como antígenos alterando severamente
el sistema inmunitario. Por otro lado, una excesiva permeabilidad intestinal
puede, a su vez, deteriorar los receptores nutricionales celulares, favoreciendo
la malabsorción y, dando como resultado, una desnutrición.
Se sabe que las cándidas en su estado
micótico pueden producir 79 productos tóxicos, entre ellos el más abundante
es el acetaldehido. Sherry Roger, médica y experta en temas de enfermedades
medioambientales, tiene abundante material publicado, absolutamente único
e innovador, respecto al acetaldehido. Algunas de las conclusiones a las que
han llegado ella y otros investigadores respecto a los efectos negativos de
este químico son:
Por otro lado, las Cándidas encajan
en los receptores hormonales de las células compitiendo con hormonas, pero
también pueden crear receptores de nuestras propias hormonas en sus superficies.
Esto puede causar un bloqueo y desequilibrio del sistema hormonal y un sinfín
de problemas como síntomas premenstruales, infertilidad y endometriosis, entre
otros.
Algunas levaduras como la Cándida
krusei y la Parapsilosis producen tiaminosa (una enzima) que destruye la vitamina
B1. La falta de esta vitamina puede producir síntomas como irritabilidad,
dolores musculares, falta de concentración, dolor de estómago, estreñimiento
y taquicardias.
También previene la conversión de
la vitamina B6 en su forma activa, piridoxal-5-fosfato. Esto puede causar
síntomas como retención de líquidos, depresión, irritabilidad, temblores musculares
o calambres, falta de energía y piel muy seca.
Debido al grado de toxicidad en el
que se encuentra el paciente con candidiasis, el hígado tiene que filtrar
una gran cantidad de químicos. Para que esto ocurra, las dos fases de desintoxicación
de este órgano, la fase 1 y 2, requieren nutrientes como el zinc, selenio,
cobre, magnesio, vitaminas B y C, glutatión, sulfuro, glicina y ácidos grasos
esenciales, que debido a la mala absorción intestinal es muy posible que no
se encuentren en las cantidades necesarias para que la desintoxicación se
lleve a cabo correctamente. Este proceso de autointoxicación puede agravar
el estado del paciente con candidiasis crónica cuando se encuentra en presencia
de perfumes, humos u otros químicos inhalantes.
Los
síntomas más comunes en pacientes con candidiasis crónica son:
Fatiga
Malestar general
Dolores de cabeza
Distensión abdominal
Diarreas y/o estreñimiento
Indigestión
Ardor estomacal
Deseo de comer carhohidratos (dulces,
pasta, pan, etc)
Depresión
Mareo
Sensación de resaca por las mañanas
Dolor de articulaciones y músculos
Molestias vaginales (picores, irritación,
heridas etc)
Retención de líquidos
Insomnio
Infecciones crónicas
Alergias
Picor anal
Afonía
Congestión nasal
Ahogo
Problemas de uñas
Molestias oculares y de oídos
Las
enfermedades y desequilibrios relacionados con una candidiasis crónica son:
Enfermedad de Crohn
Colitis
Síndrome del Intestino Irritable
Artritis reumatoide
Lupus
Asma
Psoriasis y eccema
Sinusitis
Esclerosis múltiple
Fibromialgia
Síndrome de la fatiga crónica
Hipotiroidismo
Hipoglucemia
Depresión y estados de ansiedad
Anemia
Así pues, el tema de la candidiasis
no se limita a una sintomatología localizada.
DIAGNÓSTICO
Las pruebas de laboratorio no garantizan
el diagnóstico fiable de una candidiasis crónica intestinal. Por ejemplo,
la mayoría de las células de las cándidas se adhieren a la pared de la mucosa
intestinal, por lo cual es difícil que aparezcan en los análisis de heces.
Y, en algunos casos, muchas de estas células mueren mientras el especimen
se transporta o durante la espera del análisis.
Es importante no descartar
la enfermedad, sólo por el hecho de que las pruebas de laboratorio resultan
negativas. Es mejor basar el diagnóstico en una evaluación detallada del paciente:
síntomas, historial clínico, análisis de su dieta...
En EE.UU. muchos médicos y
terapeutas opinan que el protocolo clínico para la candidiasis presenta tan
poco riesgo y costo (sobre todo la dieta) que debería considerarse en cualquier
enfermedad crónica.
TRATAMIENTO DE LA CANDIDIASIS
El tratamiento de la candidiasis debe englobar dos puntos principales:
su eliminación y su prevención. Por esto, es importante corregir sistemáticamente
las causas que contribuyen al desarrollo de esta enfermedad. Mi protocolo
lo baso en 4 pasos básicos:
1) PREPARACIÓN. Es vital que
debilitemos las cándidas antes de atacarlas con un antifúngico. De lo contrario,
si éstas están fuertes, podrán combatirlo y con el tiempo se harán resistentes.
La mejor forma de debilitarlas es haciéndolas "pasar hambre". O
sea, a través de la alimentación.
(La siguiente lista de alimentos
está, en parte, basada en el trabajo de William Crook.)
Es fundamental eliminar:
A cambio, se puede comer:
Algo muy importante a tener en cuenta
es la importancia de comer regularmente durante el día. Se deben respetar
las comidas principales y también picar algo a media mañana y media tarde,
si se desea. Otro consejo importante es no olvidar comer algo de proteína
en cada comida. La proteína es fundamental para reparar la pared intestinal,
producir hormonas y enzimas metabólicas, controlar la glucosa de la sangre,
y producir glóbulos sanguíneos, entre muchas otras funciones. Buenas opciones
de proteína incluyen: carne biológica, pescado, huevos biológicos, legumbres
mezcladas con cereales, algas, productos de soja, frutos secos crudos y semillas.
Durante esta primera fase del tratamiento,
al cambiar la dieta es muy posible que haya un empeoramiento temporalmente.
Esto es debido a una desintoxicación y también a que las cándidas están "protestando
de hambre".
Aparte de la alimentación, en muchos
casos aconsejo tomar un suplemento para ayudar al hígado a que funcione mejor
en esta etapa tan fuerte de desintoxicación. Existen muchos productos destinados
a este fin. Sin embargo, uno de los más completos es el Total Liver Cleanse.
Por otro lado, si el existen dificultades en la digestión, como por ejemplo,
acidez, pesadez estomacal, etc, es importante introducir enzimas digestivas
y/o betaína hidrochlorida.
Otro aspecto importante en esta fase
del tratamiento donde se van a generar tantas toxinas, es ayudar al intestino
a que limpie. Antes todo es fundamental asegurarse de que la dieta contiene
suficiente cantidad de fibra y si aún así aparece el estreñimiento, aconsejo
tomar un suplemento de fibra. Es importante evitar sustancias irritantes para
el intestino como la cáscara sagrada, sen, salvado de trigo, etc. Por el contrario,
se pueden utilizar semillas de psyllium, pectina, salvado de arroz, etc.
La mayoría de las personas con candidiasis
puede beneficiarse tomando un suplemento multinutriente que incluya todas
las vitaminas y minerales necesarias para el organismo. En esta fase del tratamiento
no es necesario perfilar las deficiencias nutricionales individuales de cada
personas, sin embargo, un multinutriente general ayuda al hígado a llevar
a cabo sus función de desintoxicación; a producir energía; y a resolver algunos
síntomas menores que pueden ser producto de una deficiencia de nutrientes
y suelen empeorar el síndrome de la candidiasis.
Así
pues, el tratamiento, durante este primer paso, consistirá en:
Al cabo de un mes de haber empezado
la dieta (y siempre manteniéndola), se puede pasar al segundo paso.
2) ELIMINACIÓN.
Después de un mes de dieta y ayudas digestivas, es muy posible que se puedan
discontinuar las enzimas y la betaína hidrochlorida. Por otro lado, es muy
posible que el intestino esté más regulado y limpio, así que seguramente también
se podrá dejar de tomar la fibra intestinal.
Una vez debilitadas las cándidas,
es importante introducir el antifúngico que las destruya.
Hoy en día existen muchos antinfúngicos naturales que no producen efectos
secundarios y son realmente eficaces.
Los que mejores resultados han dado
en investigación son el ácido caprílico, sello de oro, extracto de semilla
de pomelo, ajo, Pau d´Arco, aceite de orégano, ácido undecilénico y un largo
etcétera. En mi experiencia, los mejores antifúngicos son aquéllos que contienen
distintas sustancias antifúngicas juntas. Mis favoritos son el Exspore, el
Candida Forte y el Yeast Cleanse. Es muy importante introducirlos con mucho
cuidado, siempre empezando por dosis muy pequeñas y aumentando cada 4 o 5
días. Si las cándidas se destruyen de golpe se pueden formar muchas toxinas
y producir un empeoramiento muy fuerte de los síntomas. Es importante no utilizar
siempre el mismo antifúngico, sino ir rotándolos, de esta manera se evita
el estancamiento durante el tratamiento. No importa por qué producto se empiece,
lo que es importante es que cuando se acabe el bote de, por ejemplo, el Exspore
se cambie al Candida Forte, y cuando se termine el bote de éste, se pase al
Yeast Cleanse, y así sucesivamente, hasta que ya no sea necesario tomar antifúngicos.
Las dosis recomendadas de estos productos
son:
Exspore: 3 comprimidos máximo al día.
1 comprimido después del desayuno,
comida y cena.
Candida Forte: 2 cápsulas de gelatina máximo al día.
1 cápsula de gelatina después del
desayuno y comida.
Yeast Cleanse: 6 cápsulas máximo al día.
2 después del desayuno, comida y
cena. (Por lo general, una dosis máxima de 4 cápsulas diarias suele ser más
que suficiente.)
En pacientes que tengan mucha sintomatología
de desintoxicación, recomiendo darles molibdeno (150 mcg). Este
mineral destruye los desechos de las cándidas, conviertiendo el acetaldehido
en ácido acético que, en el círculo de Krebs, es convertido en energía.
Así pues, el tratamiento, durante
este segundo paso, consistirá en:
IMPORTANTE - EL SÍNDROME DE HERXHEIMER
Un aspecto muy importante a tener
en cuenta es que cuando se comienzan a tomar los antifúngicos, puede aparecer
el síndrome de Herxheimer (descubierto por el dermatólogo alemán Dr. Karl
Herxheimer). Los productos de desecho y las toxinas producidas durante esta
parte del tratamiento pueden causar síntomas desagradables como malestar general
con náuseas, dolor de articulaciones, depresión y un florecimiento o empeoramiento
de los síntomas manifestados previamente al tratamiento. Si esto ocurre y,
especialmente, si no se manifiestan síntomas nuevos, no debe tomarse este
empeoramiento temporal como un efecto secundario del tratamiento sino como
una manifestación positiva (aunque desagradable) del cuerpo poniendo en marcha
su propio sistema de curación. Durante este proceso es muy importante beber
agua para acelerar el proceso de desintoxicación y descansar todo lo que sea
posible.
3) EQUILIBRIO.
Cuando los síntomas han remitido
en su mayoría, es muy importante reequilibrar la flora intestinal. Este paso
no debe hacerse al principio, ya que cuando la pared intestinal está inflamada
puede haber una reacción de intolerancia a las bacterias "amigas".
Esto puede causar dermatitis, picores, diarrea, espasmos intestinales y alergias.
Además, mientras haya un exceso de cándidas en el intestino, los Lactobacillus
no pueden crecer y repoblar el tracto intestinal. Es mucho más efectivo disminuir
el crecimiento de las cándidas, reducir la inflamación intestinal y entonces
repoblar la flora intestinal.
Las bacterias más abundantes son
los Lactobacillus acidophilus y los Bifidobacterium bifidum.
Estas bacterias se encargan de inhibir el crecimiento de ciertos organismos,
como las cándidas.
También es importante hablar de la
repoblación de la flora vaginal. Los Lactobacillus acidophilus habitan la
flora vaginal, y se encargan de mantener el pH ácido fermentando el glucógeno
vaginal y convirtiéndolo en ácido láctico.
Existen óvulos y pastillas vaginales
para repoblar la flora vaginal.
Otro aspecto importante a tener en
cuenta es reestablecer el equilibrio nutricional celular. Ya hemos visto que
las personas con candidiasis crónica normalmente sufren de malabsorción y,
por lo tanto, desnutrición celular. Un organismo desnutrido difícilmente dispondrá
de un sistema inmunitario sano y fuerte.
Se podrían mencionar todos los nutrientes
que fortalecen el sistema inmunitario. Sin embargo, es importante evaluar
las deficiencias particulares de cada persona y diseñar un programa de suplementos
acorde a sus necesidades bioquímicas particulares. En mi experiencia, los
nutrientes más comúnmente deficientes son la vitamina C, el grupo de las B
(especialmente la vitamina B6, B5 y B3), calcio, magnesio, zinc, cromo y los
ácidos grasos esenciales de la familia Omega 3.
Las dosis también variarán en función
del paciente, pero en términos generales se puede hablar de las siguientes
dosis:
Vitamina C, 1000-4000 mg.
Vitamina B1, B2 y B3, 100 mg.
Vitamina B5, 500 mg.
Vitamina B6, 200 mg.
Vitamina B12, 100-300 mcg.
Ácido fólico, 400-800 mcg.
Magnesio, 400 mg.
Zinc, 15-60 mg.
Cromo, 200-600 mcg.
Omega 3, 800-3000 mg.
Hay que tener cuidado de que las
vitaminas del grupo B y el cromo no contengan levadura.
Es la labor de cada terapeuta y médico
evaluar qué nutrientes son prioritarios y cómo administrarlos, si por separado
o bien en combinaciones ya preparadas. De todas formas, un programa general,
pero muy efectivo, para esta tercera etapa del tratamiento es:
A esta altura del tratamiento, es
aconsejable empezar a introducir lentamente y con cuidado algunos alimentos
como la fruta, patatas, champiñones y ciertos fermentados, y observar si se
toleran bien. Esta fase de introducción es muy importante, ya que es aquí
cuando te irás dando cuenta claramente de qué tipo de alimentos favorecen
tu estado de salud y cuáles no. Durante esta etapa confirmarás que existe
una relación muy directa entre la alimentación y tu estado de salud. Esto
te ayudará a perfilar tu tipo de alimentación idónea que implementarás de
por vida. Este paso es fundamental como prevención de una recaída en
el futuro.
4) REPARACIÓN.
Una vez que la infección ha remitido,
la flora intestinal está equilibrada y el organismo dispone de una buena dosis
de nutrientes, es conveniente introducir ciertos nutrientes reparadores de
la pared intestinal. Los más efectivos en esta etapa son la vitamina A
(si perduran síntomas de alergia o de piel) y la L-Glutamina.
También los ácidos grasos esenciales, pero normalmente éstos ya los estás
tomando desde la etapa anterior. Todo estos nutrientes se encargan de reparar,
sellar y fortalecer la pared intestinal.
Otro nutriente que aconsejo tomar
durante un tiempo como medida preventiva es la biotina para evitar
que las levaduras sanas y presentes en el intestino crezcan y pasen de ser
inofensivas levaduras a agresivos microorganismos.
Así pues, el tratamiento, durante
este cuarto paso, consistirá en:
El tratamiento de la candidiasis
crónica puede durar entre 3 y 8 meses. Hay expertos que opinan que por cada
año de candidiasis crónica, se necesita un mes de recuperación. Yo he observado
que es bastante acertada esta comparación.
Este tratamiento no sólo te enseñará
a combatir de raíz y definitivamente la candidiasis crónica, también te ayudará
a conseguir una salud óptima: la verdadera prevención.
AYUDAS EXTRAS
Paralelamente al tratamiento es importante
seguir unos cuantos pasos que pueden ayudar significativamente a la recuperación
de la candidiasis crónica.
o Mantén la casa y el lugar de trabajo
libres de humedad y manchas de moho. Presta particular atención al baño y
cocina manteniéndolos bien aireados.
o Evita las plantas que muestren
moho en la tierra u hojas.
o Cocina siempre con ingredientes
frescos y procura cocinar la cantidad justa para cada comida . De esta manera
evitarás consumir comida guardada de un día para el otro (por el contrario,
se pueden congelar los alimentos una vez cocinados).
o Practica algún tipo de ejercicio,
aunque sea ligero. El ejercicio ayuda a fortalecer el sistema inmunitario.
IDEAS DE COMIDAS
Desayunos
Pan de almendras* con atún,
tomate a rodajas y aguacate.
Té verde.
_________________
Batido: leche de soja, aguacate,
frutos secos y semillas.
_________________
Pan de almendras con jamón serrano,
pimientos en conserva (sin edulcorante).
Vaso de zumo vegetal (pepino y tomate).
_________________
Tortilla (de dos huevos) o huevos
duros, berros o lechuga y espárragos.
Vaso de zumo vegetal (apio y tomate).
_________________
Leche de soja con copos de quinoa,
frutos secos, semillas, canela.
_________________
Pan de almendras con sardinas, endibias
y pimiento rojo.
Infusión.
_________________
Vaso de caldo** de carne y verduras.
Tofu a la plancha.
Té verde.
_________________
* Receta del pan de almendras
5 vasos de almendras crudas molidas
1/2 vaso de agua mineral
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharadita de bicarbonato
1 huevo (opcional)
Esta receta la aprendí de Elaine
Gottschall y queda un pan realmente delicioso. Para moler las almendras se
puede usar un molinillo de café o comprarlas ya molidas.
Se precalienta el horno a 180ª. En
un procesador de comida o batidora se mezclan el agua, aceite, bicarbonato
y el huevo (opcional). A esta mezcla, se le añade poco a poco las almendras
molidas hasta que la consistencia sea de papilla muy espesa (al gusto). Se
unta un poco de aceite en un molde para el horno y se le añade la “papilla”.
Se introduce en el horno durante 1 hora. Al cabo de ese tiempo se retira del
horno, se saca del molde y se le da la vuelta dejándolo enfriar en en un plato
o superficie limpia.
Este pan de almendras puede ser salado
o “dulce”. En la opción salada se puede añadir sal y especies como ajo y orégano.
En la opción “dulce” se puede usar canela, vainilla, anís verde, o cualquier
otra especies al gusto.
** Se puede hacer un caldo una vez
por semana y congelar raciones individuales. Lo único a tener en cuenta previamente
al desayuno es recordar sacar del descongelador una ración de caldo la noche
anterior.
Comidas
Judías verdes
Pechuga de pollo
Ensalada (tomate, cebolla, cogollos
de lechuga, pimiento rojo y anchoas).
________________
Alcachofas
Filete de ternera
Ensalada (escarola, pepino, cebolla
roja, semillas de calabaza y sésamo).
________________
Caballa con puerros, ajo, perejil
y limón
Ensalada verde (espinacas crudas
y berros).
________________
Lentejas con ternera estofada
Ensalada (hinojo, zanahoria, hojas
de canónigo).
________________
Atún con espárragos verdes al horno
o parrilla
Ensalada (apio, alfalfa germinada,
cebolla picada).
_______________
Costillas de cordero con ajo, orégano y limón
Ensalada (espinacas crudas, escarola,
pepino, nueces troceadas y hojas de menta).
_______________
Brócoli y calabacines al vapor
Salmón con ajo y mayonesa casera
Ensalada (berros, perejil y tomate).
_______________
Nota
Las ensaladas se pueden aderezar
con aceite de oliva, sésamo o lino, limón, pimienta, hierbas, ajo, sal...
Cenas
Hamburguesa de pollo
Lechuga, tomate y pepino.
_______________
Tortilla de alcachofas
Escarola y tomates cherries.
_______________
Gambas con ajo y perejil
Aguacate con cilandro.
_______________
Láminas de tofu pasado por la sartén
con ajo
Endibias y pimientos asados.
_______________
Coliflor y acelgas al vapor
Filete de mero acompañado de berenjenas
y tomates asados con aceite de oliva y hierbas frescas al gusto.
_______________
Ensalada de huevo con cebolla
picada, hojas de lechuga y espinacas crudas, acompañado de mayonesa casera.
_______________
Sopa de verduras al gusto
Sardinas en conserva con hojas de
espinacas, tomate y cebolla.
_______________
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